Nunca pensé que mi primera experiencia con la cirugía plástica (cosmética) sería tapar las cicatrices y reconstruir los senos que había perdido por cáncer. Siempre me imaginé que sería una cirugía para mi nariz que tiene el tabique desviado. Como la cirugía y la anestesia general me aterran, nunca contemplé hacerme ningún tipo de cirugía. Mis temores, al igual que el gasto, hacían que la cirugía plástica fuera un pensamiento muy distante en mi mente. Sin embargo, aquí estoy.
La buena noticia es que la cirugía reconstructiva está cubierta por el seguro en cualquier momento durante la vida para una paciente con cáncer de seno a quien le han hecho una mastectomía. Hasta se pueden hacer retoques; reemplazar los implantes, etc. La mala noticia es que aun con seguro, tienes que tener dinero para los deducibles y el co-seguro. En mi caso, me pidieron $4000 para esta próxima cirugía de implante de seno. Negocié con el consultorio del médico y pude darles menos y que me facturen el saldo después. No estoy en la mejor situación financiera en este momento y, al igual que muchas personas, mi esposo está apenas cubriendo gastos. No tenemos dinero en efectivo adicional para las facturas médicas que se amontonan, para vacaciones, ni aun para hacernos el trabajo dental que desesperadamente necesitamos.
Doy gracias a Dios que oyó mis ruegos y no tuve necesidad de quimioterapia. He oído a personas que casi tienen que declarar bancarrota solamente por pagar el tratamiento y, ¡estas son personas con seguro! Es en momentos como éste que cuestiono mi decisión de ser una mamá que se queda en casa. Pero cuando veo lo bien que le va a mi hija, y que vuelve a casa conmigo en lugar de estar en un programa para después del horario escolar, pienso que mi decisión ha valido la pena. Desearía que todas las mujeres pudieran quedarse en sus casas con sus hijos pero lamentablemente, ¡muchas no pueden!
¿Qué tiene que ver ser una mamá que se queda en casa con el cáncer del seno? Pues que cuando tienes cáncer del seno deseas disfrutar de cada día pero muchas mujeres no logran hacerlo. Ni siquiera pueden recuperarse totalmente de su tratamiento porque deben volver al trabajo cuanto antes. Estamos viviendo tiempos difíciles y sin lugar a dudas, el sistema de atención médica necesita reformas.
Quisiera que las mujeres que lo desearan, pudieran quedarse en casa y criar a sus hijos, ocuparse de la familia y cuidarse a ellas mismas. En mi opinión muchas mujeres no pueden hacerlo porque sus familias necesitan dos fuentes de ingresos para poder subsistir, o porque son madres solteras. Tal vez veríamos una reducción en los problemas de salud que aquejan a tantas mujeres si tuvieran menos estrés.





